Admiras a alguien no solo por cómo te quiere a ti, sino también por cómo quiere a los demás.
Admiras a alguien no solo por cómo te quiere a ti, sino también por cómo quiere a los demás.
Entendí que todo lo que entregué nunca lo valoraron. Ahí decidí irme para no regresar, no quiero cosas a medias.
Con el tiempo aprendes que si siempre esperas a que ocurran las cosas, no dejarás de esperar.
En otro momento, en otro lugar, si la vida nos volviera a cruzar… Miraría para otro lado.